Mi experiencia con cáncer de cuello de útero (cérvix): diagnóstico y aprendizaje

Este es mi testimonio real sobre cómo me detectaron un cáncer de cuello de útero y todo lo que vino después.

 

Hay historias que una no elige, pero sí puede elegir cómo atravesarlas

Me diagnosticaron un cáncer de cuello de útero (cáncer cervical) en 2020, en plena pandemia. Y lo más desconcertante fue que en mis revisiones, tres meses antes, todo estaba bien.

 

⚠️ Aviso importante

Lo que vas a leer aquí es mi experiencia real con cáncer de cuello de útero y cómo me lo detectaron. No sustituye orientación médica, psicológica ni terapéutica. Cada caso es distinto: si estás pasando por un proceso oncológico, consulta siempre con tu equipo sanitario.

En este artículo comparto mi experiencia real con cáncer de cuello de útero (cáncer cervical): cómo me lo detectaron, cómo se diagnostica esta enfermedad y qué ocurre emocionalmente cuando una persona atraviesa un proceso oncológico.

Síntomas del cáncer de cuello de útero representados de forma emocional y no invasiva

✦ 1. Síntomas del cáncer de cuello de útero que noté antes del diagnóstico

 

Antes de recibir el diagnóstico, mi cuerpo ya me estaba avisando, aunque en ese momento no lo interpreté como algo grave.

En mi caso, uno de los primeros signos fue lo que yo creía que era una infección vaginal. Después apareció un sangrado irregular, algo que no parecía alarmante pero que tampoco era normal hasta que fue demasiado abundante.

Muchas veces, el cáncer de cuello de útero no da síntomas claros en fases iniciales, y por eso es fácil restarle importancia a ciertas señales.

Mirándolo ahora con perspectiva, entiendo que mi cuerpo llevaba tiempo intentando avisarme.

Cada caso es distinto, pero escuchar esos pequeños cambios puede marcar la diferencia.

✦ 2. Cómo me detectaron el cáncer de cuello de útero (cáncer cervical)

 

El cáncer de cuello de útero (también llamado cáncer cervical) en mi caso se detectó cuando solicité una segunda opinión.

En muchos casos, el cáncer cervical se detecta durante revisiones ginecológicas rutinarias, citologías o pruebas del virus del papiloma humano (VPH).

En mi caso, el proceso comenzó con insistencia por mi parte, hasta que me escucharon y terminó confirmándose algo que nadie espera escuchar: el diagnóstico de cáncer de cuello uterino (o cáncer cervicouterino).

Yo notaba que algo no estaba bien. Empecé a sangrar y, aunque en urgencias y en revisiones me decían que “todo estaba bien”, mi cuerpo seguía insistiendo.

Hubo un momento en el que pensé: “No puede ser normal llevar semanas así”. Y tomé una decisión que hoy repetiría: buscar otra opinión.

Esa tercera ginecóloga activó el protocolo y ahí empezó todo. Lo que comenzó con algo que parecía una "infección", continuó con un sangrado entre reglas y terminó siendo un cáncer de cérvix. 

Lo cuento porque sé que muchas mujeres se sienten pequeñas cuando no les cuadra algo, y no debería ser así: nos conocemos y sabemos cuando percibimos cosas que no son normales. En esos casos no hay que conformarse con la primera opinión. Debemos insistir o pedir una segunda, tercera o las que hagan falta hasta que tengamos la certeza de que todo lo que nos está pasando es normal.

✦ 3. Cómo se detecta el cácer de cuello de útero. 

 

El cáncer de cuello de útero (cáncer cervical) suele detectarse en revisiones ginecológicas habituales mediante citología o test del virus del papiloma humano (VPH). ¿Por qué? Porque el 90% del cáncer cervical lo provoca el Virus del Papiloma Humano.

En algunos casos, el profesional médico valorará la opción de realizar una biopsia para determinarlo. Consiste en coger un trocito del cuello de útero para analizar sus células y ver si existen anomalías.

 

¿Qué síntomas puede provocar el cáncer de cuello de útero?

En etapas tempranas los síntomas más frecuentes son:

  • Sangrado vaginal anormal (normalmente entre reglas, después de relaciones sexuales o en menopausia)
  • Flujo vaginal inusual (por color, por mal olor, por consistencia)
  • Dolor en la pelvis
  • Dolor después de relaciones sexuales

En etapas avanzadas, estos síntomas suelen ser:

  • Dificultad o dolor al orinar (o sangre en la orina)
  • Dolor o sangrado al evacuar
  • Hinchazón de piernas, pérdida de peso repentina, fatiga extrema o pérdida de apetito

Ante cualquiera de estos síntomas, acude a tu ginecólogo para realizar un chequeo comentándole lo que te pasa y tus sospechas. Tal vez no sea nada, pero si lo es, el camino será más fácil y liviano cuanto antes se detecte.

A continuación te cuento mi experiencia personal para que conozcas en primera persona como es vivir un cáncer de cuello de útero.

Guía gratuita para pacientes de cancer y familiares titulado "Diagnóstico de cáncer: ¿Y ahora qué?" con fondo floral.

💗 Guía gratuita para pacientes de cáncer y familiares

Cuando recibes un diagnóstico de cáncer todo parece confuso: pruebas, tratamientos, decisiones…

Por eso preparé una guía gratuita para pacientes y familiares, con ideas prácticas y reflexiones que a mí me ayudaron durante el proceso.

Impacto emocional tras el diagnóstico de cáncer de cuello de útero

✦ 4. Vivir un cáncer de cuello de útero: lo que nadie te cuenta

 

Recuerdo el momento en que me confirmaron el diagnóstico. Estaba trabajando, con la cabeza en mil cosas, y recibí la llamada de la doctora:

«Es cáncer».

Mi primera reacción fue extraña: como si me estuvieran hablando de otra persona. Yo solo preguntaba: «Vale. ¿Qué tengo que hacer ahora?»
Con el tiempo entendí que no era frialdad: era impacto. A veces la mente se protege así.

Hoy sé que ese fue también el inicio de un camino interior que, aunque no elegí, me obligó a mirar hacia dentro.

Hubo dolor, miedo, rabia, frustracción... pero conseguí llegar a aceptar, a mantener mi mente en calma y pensamientos negativos a raya y trabajar en mi recuperación.

Respecto del dolor, más abajo te hablo de ello.

Si estás pasando por algo parecido, en este artículo te cuento qué hacer cuando te diagnostican cáncer y cómo afrontar ese primer momento.

Testimonio de una persona operada de cáncer de cuello de útero

 

Muchas personas buscan testimonios reales de quienes hemos pasado por una operación de cáncer de cuello de útero.

Cada caso es distinto, pero escuchar experiencias reales ayuda a entender mejor lo que ocurre y a no sentirse tan sola en el proceso.

En mi caso, además del diagnóstico llegaron las cirugías, tratamientos y un proceso largo de reconstrucción física y emocional, que te cuento a lo largo de este artículo.

Contar esta experiencia no pretende dar respuestas médicas, sino ofrecer una mirada honesta sobre lo que significa atravesar un cáncer.

✦ 5. El dolor y el momento en que el cuerpo manda más que la mente

 

Si tuviera que definir el cáncer con una palabra, en mi caso sería: dolor.

Dolor físico, sostenido, y a veces tan intenso que te deja sin margen para “ser fuerte” o “gestionar bien”. Ahí entendí algo importante: cuando el cuerpo duele de verdad, la mente no siempre puede con todo. Y está bien.

A veces, ni siquiera las personas de alrededor saben qué decir en estos momentos. Aquí te explico qué decir a una persona con cáncer sin hacer más daño.

Yo era anti-medicamentos antes de esto… y hubo momentos en que miraba el reloj esperando la siguiente pastilla. No por debilidad: por supervivencia.

La mente comenzó a machacarme, una pregunta en bucle no me dejaba vivir. Te lo cuento a continuación.

Dolor físico durante un proceso de cáncer y límites del cuerpo

✦ 6. La pregunta que me machacaba y el diálogo interno que me cambió el foco

 

Durante días, mi mente repetía una sola frase:

¿Por qué no me lo han detectado antes?

Hasta que un día decidí cambiar la pregunta (y esto fue un antes y un después):

¿Esta pregunta me sirve ahora?

¿Me ayuda a curarme, a sostenerme, a atravesar lo que viene?

La respuesta fue clara: no.

Así que la aparqué. No porque no importara, sino porque no era el momento. Y cambié el foco a otra pregunta:

¿Qué puedo hacer yo para llevar esto de la mejor manera posible?

Hubo varias cosas en las que me apoyé para conseguir superar lo que estaba viviendo. De esto te hablo en el siguiente apartado.

✦ 7. Qué me sostuvo durante el tratamiento: cuerpo, mente y una parte espiritual (sin religión)

 

Sin darme cuenta, empecé a sostenerme desde tres lugares:

Cuerpo: cambios de alimentación y suplementación (acompañada por una persona con conocimiento).
Mente: herramientas para aprender a alejar los pensamientos negativos y que la mente no jugara en mi contra, meditación, respiración, foco. También darle algo a lo que agarrarse para que no me arrastrara. 
Espiritualidad: sin religiones ni etiquetas; para mí fue pedir ayuda cuando el miedo o el dolor me superaban.

No lo cuento para convencer a nadie. Lo cuento porque fue parte de mi camino. Y porque, cuando estás en un proceso así, todo lo que te sostenga con honestidad cuenta.

Hubo algo más que me ayudó a ordenar mis pensamientos y dar una respuesta a lo que estaba viendo. Sigue leyendo.

Escritura como herramienta de acompañamiento durante el cáncer

✦ 8. Por qué escribí mi primer libro en “tiempo real” mientras lo vivía

 

Yo buscaba historias reales de mujeres con mi tipo de cáncer y no encontré nada. Una amiga me dijo algo que se me quedó grabado:

“Escríbelo tú, mientras lo vives. Porque con el tiempo las emociones se difuminan.”

Un día, en uno de esos “días medio buenos”, empecé.
Lo escribí en tiempo real: lo que pasaba fuera y lo que pasaba dentro. Cómo iba afrontando cada paso, cada reto que se me ponía delante.

De esta forma, cuando terminé el primer tratamiento y me dijeron que estaba curada, nació Cáncer de útero. Mi paréntesis vital (aunque mi diagnóstico fue cáncer de cuello de útero / cérvix), donde cuento con detalle todo lo vivido durante el proceso.

Si quieres conocer al detalle cómo comenzó mi historia y cómo afronté el diagnóstico, primeros pasos y tratamiento...

 

En Cáncer de útero. Mi paréntesis vital comparto cómo viví ese primer impacto, qué me ayudó a sostener el miedo inicial y cómo empecé a encontrar un poquito de calma dentro del caos.

Puedes descargar de forma gratuita los primeros capítulos

Ojalá estas páginas te acompañen un poco en estos primeros pasos.

Mujer sosteniendo el libro 'Cáncer de útero Mi paréntesis vital' de Raquel Aldavero

✦ 9. Cuando el cáncer volvió: dolor extremo, ostomías y una reconstrucción más profunda

 

Esta primera etapa coincide con mi primer libro.
Creía que todo había terminado, que por fin había superado la enfermedad, pero después, el cáncer se reprodujo, el proceso se endureció y los aprendizajes fueron más profundos.

El dolor se volvió casi insoportable. Afectó al nervio ciático y llegó un punto en el que no podía ponerme de pie. Comía, cenaba y vivía tumbada. Estar sentada era imposible.

La experiencia me hizo entender que el dolor no solo se sobrevive, sino que también puede transformarse en una fortaleza interior que te sostiene cuando la vida se rompe. Si estás en ese punto, aquí comparto cómo fue ese proceso para mí y qué me ayudó a atravesarlo: cómo transformar el dolor en fortaleza cuando la vida se rompe.

Ese mes, para no volverme loca, hice lo único que podía hacer: crear.
Creé cuadernos, diarios de meditación, grimorios… No como un proyecto, sino como una forma de mantener la cabeza ocupada y no centrarme todo el tiempo en el dolor.

Puedes verlos todos aquí.

Si quieres profundizar en por qué mantener la mente ocupada puede ser una herramienta de sostén en momentos difíciles, lo explico con más detalle en este artículo: La importancia de mantener la mente ocupada cuando todo pesa

Pero el golpe más duro fue cuando me desperté de aquella operación...

Recaída de cáncer y proceso de reconstrucción personal tras el cambio del cuerpo

El golpe más duro: despertar con dos ostomías

 

Cuando el cáncer volvió por segunda vez, mi ginecólogo me dijo que había que operar. Yo estaba deseando la operación para que me quitaran de dentro aquello que me provocaba tanto dolor.

Pero al despertar en la UCI, me di cuenta de que algo no encajaba.
No tenía ganas de hacer pis.

Ahí me explicaron que el cáncer había afectado a la vejiga y al recto, y que habían tenido que extirparlos. Me desperté con dos bolsas adheridas al abdomen.

Ese fue el peor momento de todo el proceso.

Mi primer pensamiento fue:
“Para vivir así, prefiero morirme.”

El segundo, inmediato:
“No puedo morirme. Tengo dos hijos y todavía me necesitan.”

Después vinieron en cascada todos los miedos:
si podría andar, trabajar, cómo quedaría mi cuerpo, qué sería de mi vida.

Mi mundo se vino abajo.

También puedes escucharlo en podcast aquí → La operacion de doble ostomía que puso mi vida patas arriba

La conversación frente al espejo que lo cambió todo

Al poco tiempo, el cáncer volvió a aparecer otra vez. Y yo todavía estaba adaptándome a las bolsas.

Un día, mirándome al espejo, no podía parar de llorar. 

Llorar por todo lo que me había pasado

Llorar por lo que estaba viviendo

Llorar por compadecerme de mí misma.

De repente, algo se instaló en mi mente, como si alguien me hablara, y me hizo una pregunta que fue un punto de inflexión. 

Ahí entendí algo que hoy repito mucho:
nuestro diálogo interno puede machacarnos… o puede ayudarnos a sobrevivir.

Yo elegí lo segundo. No porque fuera fácil, sino porque no tenía otra opción.

De todo esto hablo en profundidad en mi segundo libro Renacer en mi otro cuerpo.

Vivir después de haber estado a punto de no hacerlo

Hoy vivo con mucha más calma.
Antes estaba en la vorágine del trabajo, los hijos, las exigencias. Ya había tenido una toma de conciencia años atrás, pero esta vez era mucho más profunda y de forma impuesta.

Cuando has estado a punto de no poder contarlo, la perspectiva cambia.

Doy gracias —sobre todo— por mis hijos y porque la vida me haya permitido seguir aquí, a su lado, un tiempo extra.
Y siento que, si sigo aquí, también es para acompañar a otras personas que estén atravesando algo parecido.

✦ 10. ¿Se puede superar un cáncer de cuello de útero?

 

Hay una pregunta que permanece mucho tiempo en nuestra mente después de recibir el diagnóstico: ¿se puede superar un cáncer cervical?

Como podrás deducir de la lectura de este artículo y de mi web, la respuesta simple es un rotundo "sí, sí se puede superar un cáncer de cuello de útero". 

No obstante, si estás ante ese diagnóstico, no puedo prometerte que así será en tu caso, ya que va a depender de varios factores: 

  • Estadío (inicialmente tuve estadío IIIC y posteriormente IV)
  • Tratamientos
  • Detección temprana
  • Etc

Pero lo que sí puedo decir por experiencia es que un diagnóstico de cáncer cambia muchas cosas, pero no tiene por qué ser el final de la historia.

Superar la enfermedad es una parte del proceso. Después empieza otra etapa. Es lo que muchas personas llaman la vida después del cáncer.

Para cuando el cáncer vuelve

Hay un punto en el que el miedo deja de ser una idea y se vuelve algo muy real: vigilancia, alerta, cansancio mental, “¿otra vez?”.
He escrito una carta para acompañarte justo ahí: para que entiendas que tu reacción es normal y no estás sola.

Texto impreso sobre un fondo de formas abstractas en tonos cálidos.

Si prefieres escucharme, aquí cuento todo este proceso en una entrevista.
La grabé cuando ya había terminado todo el tratamiento y pude poner palabras a lo vivido.

 

✦ 11. Si estás al principio: lo único que me atrevo a decirte sin infantilizarte

 

No sé tu caso. No puedo hablar por ti.

Pero sí puedo decirte lo que a mí me ayudó cuando todo era demasiado:

  • Escucha tu intuición si algo no te cuadra.
  • Cambia la pregunta: de “¿por qué?” a “¿qué puedo hacer hoy?”
  • No intentes “ser fuerte” todo el tiempo.
  • Pide ayuda (médica, emocional, práctica).
  • Mantén tu mente ocupada
  • Trata de no hacer al cáncer el centro de tu vida, más de lo estrictamente necesario.

Y, sobre todo: no atravieses esto sola si puedes evitarlo.

Si estás acompañando a alguien con cáncer y no sabes muy bien cómo hablar o qué decir, aquí comparto algunas ideas que pueden ayudarte: qué decir a una persona con cáncer sin hacer daño.

✦ 12. Preguntas frecuentes sobre el cáncer de cuello de útero

¿Cómo se detecta el cáncer de cuello de útero?

El cáncer de cuello de útero suele detectarse en revisiones ginecológicas mediante citologías o pruebas del virus del papiloma humano (VPH).
En mi caso, el diagnóstico llegó después de varias visitas médicas en las que algo no cuadraba y tras pedir una segunda opinión, finalmente confirmaron lo que nadie espera escuchar.

¿Cuáles fueron mis primeros síntomas de cáncer cervical?

Uno de los primeros signos que noté fue que algo no estaba bien en mi cuerpo: una vaginosis, seguida de sangrado entre reglas.
Ese tipo de señales, aunque sutiles, pueden ser importantes.

¿Cómo es recibir un diagnóstico de cáncer de cuello de útero?

Recibir un diagnóstico así no fue solo una noticia médica, fue un impacto emocional profundo.
En mi experiencia, fue un momento de ruptura con la normalidad, donde todo cambió de golpe y empezó un proceso no solo físico, sino también mental y emocional.

A veces, lo más valiente no es aguantar.
Es dejar de pelearte con lo que ya está ocurriendo 
y empezar a sostenerte de verdad.

Si estás en pleno diagnóstico o acompañas a alguien:
aquí tienes mi guía gratuita con lo que a mí me habría ayudado saber desde el principio.
Descargar la guía

Y si este texto te ha removido por una posible recaída:
he escrito una carta para quien recibe (o teme recibir) ese “ha vuelto”.
Es un acompañamiento íntimo para ese momento concreto, sin consejos ni respuestas médicas.
Leer la carta

Si has llegado hasta aquí y no sabes qué puede ayudarte ahora,
he preparado una página con recursos y lecturas para distintos momentos.

💬 Si te apetece, cuéntame en comentarios: ¿en qué parte del proceso estás tú (o la persona a la que acompañas) y qué es lo que más te está costando ahora mismo? 

Historias reales sobre cáncer de cuello de útero ayudan a que otras personas que están empezando este camino no se sientan tan solas. Te leo.

¿Te ha ayudado este artículo?
Quizá pueda servirle a alguien más.

A veces un enlace llega justo a la persona que lo necesita. Si crees que este contenido puede acompañar a alguien de tu entorno, puedes compartirlo por WhatsApp, email o redes.

Mis recursos para acompañarte

Estos recursos pueden complementar y ayudarte a profundizar un poco más en este tema.

Ilustración minimalista de una hoja dorada, símbolo de calma y bienestar emocional

📘Guía Gratuita para pacientes de cáncer y familiares

En esta Guía recopilé toda la información que me hubiera gustado tener cuando me diagnosticaron cáncer (tanto para pacientes como para familiares)

✨Si estás en un momento de mucha ansiedad mental:

Echa un vistazo a mi libro para aprender a calmar tu mente.

📌El poder de hacerte las preguntas correctas

A veces no se trata de encontrar respuestas, sino de cambiar la pregunta para aliviar el sufrimiento mental y recuperar claridad.

Fotografía de Raquel Aldavero, escritora y superviviente de cáncer

Raquel Aldavero

Escritora y autora de libros de crecimiento personal y resiliencia.

Tras atravesar un cáncer y otros procesos vitales que transformaron mi identidad, escribo para acompañar a personas que viven momentos de dolor, cambio profundo o reconstrucción interior.

Comparto lo que he aprendido sobre aceptar, soltar y volver a habitar la vida cuando nada es como antes.

¿Quieres recibir nuevos artículos?

Si te gustaría recibir más contenido práctico, puedes suscribirte a mi newsletter.

Te escribiré cada cierto tiempo con recursos prácticos, reflexiones y herramientas para cuidar tu mente y tu corazón.

¿Quieres compartir cómo lo estás viviendo? Te leo aquí abajo.

Gracias por llegar hasta aquí. Si te apetece compartir tu experiencia, dejar una duda o simplemente escribir algo que necesites expresar, este es un espacio seguro y respetuoso. Te leo con cariño.

 

Information icon

Necesitamos su consentimiento para cargar las traducciones

Utilizamos un servicio de terceros para traducir el contenido del sitio web que puede recopilar datos sobre su actividad. Por favor revise los detalles en la política de privacidad y acepte el servicio para ver las traducciones.